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Ecuanimidad


Si lo que llamamos mal y tormento no es ni mal ni tormento de por sí, sino que sólo nuestra fantasía le presta esta cualidad, en nosotros está el cambiarla. Montaigne.

El alma puede variar de mil maneras y domina sea cual sea su estado, las sensaciones del cuerpo y todos los demás accidentes. Por tanto, es menester estudiarla y analizarla, y tocar todos sus resortes omnipotentes... De todos los miles de sesgos de que dispone, démosle uno propio para nuestro reposo y nuestra conservación; henos aquí no sólo protegidos contra toda ofensa, sino gratificados incluso y halagados, si ella quiere, por las ofensas y los males. Montaigne.

Daba a los insensatos juicios de los hombres y a los pequeños acontecimientos de esta corta vida mucha más importancia de la que tenían. Rousseau.

Los hombres de ciencia, con mucha frecuencia, siguen siendo capaces de gozar de la anticuada felicidad doméstica. La razón es que los componentes superiores de su inteligencia están totalmente absortos en el trabajo y no se les permite irrumpir en regiones en que no tienen ninguna función que realizar. En su trabajo son felices porque la ciencia del mundo moderno es progresista y poderosa, y porque nadie duda de su importancia, ni ellos ni los profanos... Ejerce una actividad que aprovecha al máximo sus facultades y consigue resultados que no sólo le parecen importantes a él, sino también al público en general, aunque éste no entienda ni una palabra. Russell.

La felicidad está determinada más por el estado mental que por los acontecimientos externos. El éxito puede dar como resultado una sensación temporal de regocijo, o la tragedia puede arrojarnos a un periodo de depresión, pero nuestro estado de ánimo tiende a recuperar tarde o temprano un cierto tono normal. Dalai Lama

No hay actividad que no se torne más fácil gracias al entrenamiento constante... Podemos llegar a un punto en el que los efectos negativos de una perturbación no pasen más allá del nivel superficial de nuestra mente, como las olas que agitan la superficie del océano pero que no tienen gran efecto en sus profundidades. Dalai Lama.

Si observamos que somos arrogantes, que nos hinchamos dándonos importancia, basándonos en supuestos o reales logros o cualidades, el antídoto consiste en pensar un poco más en nuestros problemas y padecimientos, en contemplar los aspectos insatisfactorios de la existencia. Eso nos ayuda a rebajar nuestra soberbia y a ponernos más en contacto con la realidad. Por el contrario, si uno se da cuenta de que reflexiona sobre la naturaleza insatisfactoria de la existencia hasta el punto de sentirse abrumado e impotente, es aconsejable reflexionar sobre el progreso que se ha hecho hasta el momento y sobre las cualidades positivas que se posean, lo que nos ayudará a abandonar ese estado mental de desánimo. Es preciso buscar el equilibrio. Dalai Lama.

(Estos estados negativos de la mente son) “Klesha” en sánscrito, “aquello que aflige desde dentro”, “ilusiones”... ¿Qué argumentos tenemos para creer que estas emociones destructivas o “ilusiones” pueden ser eliminadas de nuestra mente? ...Todos los estados “ilusorios” de la mente, todas las emociones y pensamientos destructivos son distorsiones, porque se apoyan en percepciones erróneas de la realidad. Dalai Lama.

La naturaleza esencial de la mente es pura, que la conciencia básica no está manchada por emociones negativas. Su naturaleza es pura, un estado denominado “la mente de luz clara” y también la “naturaleza de Buda”... Las aflicciones mentales y emocionales pueden ser eliminadas mediante el cultivo de fuerzas que actúan como antídotos, como el amor, la compasión, la tolerancia y el perdón, así como con prácticas como la meditación. Dalai Lama.

Cuando el egoísmo –ya sea en forma de alegría, de júbilo, de concupiscencia, de esperanza, o bien en forma de dolor rabioso, de disgusto, de cólera, de miedo, de desconfianza, de celos de toda índole– te ha llenado y se ha apoderado completamente de ti, estás en las garras del diablo, da igual cómo. Lo que hace falta es que te apresures a salir de ahí, y también en esto da igual cómo. Schopenhauer.

El objetivo es aprender a mantenerte al margen de tus experiencias, ya sean de placer o de dolor, y observarlas imparcialmente, sin dejar que te hundan... Si tu mente no tiene la flexibilidad sufiente para mantener la paz en esos momentos en los que se derrumban tus apoyos, lógicamente sufrirás muchísimo... Debes aprender a independizarte de tus sentimientos de placer y dolor en todo lo que sea posible y no estar controlado por ellos. Significa que debes controlar tu vida con tu inteligencia, no con tus complejos emocionales o tus gustos y odios irracionales... Es importante prestar cada vez más atención a todos los sentimientos de placer y dolor tal como aparecen... La aversión puede producir apego igual que el deseo y lo que odias te esclaviza tanto como lo que deseas... En la mente humana hay muchos puntos ciegos y por ellos la mente es incapaz de verse como realmente es. Bullen.

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